¿Quiénes Somos?

Con mas de 330 puntos de venta repartidos por toda Francia es un concepto muy contrastado. Una empresa con estructura reducida y con más de 10 años de experiencia en la elaboración y la venta de pizzas
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El Concepto de Kiosco

Descubra el concepto «Le Kiosque a Pizzas»

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Testimonios de los Afiliados

Philippe Noascone: Vienne & Saint Romain en Gal

¡Es una marca que no se conforma con hacer cualquier cosa!



«Tras 30 años como directivo comercial de seguridad, intrusión y videovigilancia, en 2008 creé junto con unos socios una empresa de energías renovables. Dicha empresa marchó muy bien durante 3 años hasta el final de las subvenciones y de las ayudas públicas, lo cual nos obligó a cerrarla a finales de 2012.


Mientras tanto, desde finales de 2010, cansado de los viajes y la técnica, decidí apostar por una actividad más sedentaria, el Kiosque à Pizzas. Conocía la marca ya que hay un punto de venta a 500 metros de mi casa, hablé con el propietario y, posteriormente, con otros afiliados, y todos me hablaron con entusiasmo de sus proyectos.


Yo llevaba años cocinando pizzas, por placer, cuando acudían a casa amigos o familiares, y muchos me preguntaban por qué no me lanzaba profesionalmente… Y así fue como entré en contacto con la red.


Mi hijo se unió a mí en el proyecto. Tras sus estudios universitarios y después de haber trabajado en QUICK, actualmente dirige la sociedad que creamos. Yo, además de elaborar pizzas, me encargo de la administración y las finanzas.


Al principio, lo que llevó más tiempo fue encontrar la ubicación idónea o, cuando menos, aquella que queremos que sea la mejor. 


Nuestro responsable de región, como profesional, nos asistió y nos aconsejó en dicha búsqueda. Gracias a él, no nos quedamos con cualquier cosa. La marca es un buen juez para encontrar la ubicación idónea, junto a locomotoras comerciales. ¡Es una gran suerte poder aprovechar esa experiencia!


Acabamos encontrando una ubicación en el Intermarché de Vienne (38), a 35 kilómetros de nuestra casa. Era una ubicación muy buena. Y ahora, tras un año y medio de experiencia, no nos arrepentimos en absoluto.


A continuación hicimos la formación, intensa y muy profesional. Al principio, uno cree que solo aprenderá a hacer pizzas, pero lo que más recuerdo es la limpieza continua, de la vajilla, el suelo, las paredes, los techos interiores, el exterior, en resumen, las normas indispensables de higiene y seguridad necesarias para dar una imagen de confianza a los futuros clientes. Se pasa revista absolutamente a todos los detalles de lo que hay que hacer. ¡Así se garantiza el éxito!


Nuestro primer Kiosque à Pizzas arrancó de maravilla, superando incluso nuestras expectativas. Llegaba gente de todas partes para probar nuestras pizzas. El primer viernes, nos quedamos sin existencias a las 19.30 h. El viernes siguiente, preparamos el doble de bolas de masa: ¡y otra vez sin existencias a las 20.30 h!


 


En mayo de 2013 se unió a nosotros una empleada salida de de un instituto superior de hostelería y restauración. Una chica excepcional que se ha adaptado enseguida y que se implica en la empresa. Ha aportado sus conocimientos y su toque femenino.


Al principio, yo quería tener solo un Kiosque à Pizzas, un empleado y llevar una vida tranquila. La presencia de mi hijo modificó mis ambiciones. Ampliamos nuestras miras: adquirir dos, tres, cuatro quioscos. El segundo quiosco lo abrimos a 6 kilómetros del primero, en septiembre de 2014. De momento, los inicios son más tranquilos, lo cual es normal; hay que seducir a una nueva clientela, los jóvenes del instituto próximo al mediodía, sin embargo nos apoyamos en nuestro primer establecimiento, que suele encontrarse en el TOP 5 de Francia por facturación.


El éxito de la marca se apoya en tres elementos: una ubicación que atraiga a una clientela de clase media o media-alta, productos de calidad y, por último, el personal adecuado. Actualmente, tenemos tres empleadas de entre 20 y 22 años, dos de ellas procedentes del mismo instituto, a las que les encanta el trabajo. Y eso es fundamental.


Tenemos previsto empezar a buscar una nueva ubicación para un tercer quiosco a principios de 2015».

Philippe Noascone: Vienne & Saint Romain en Gal

Actualmente, Philippe y Sébastien son propietarios de 10 puntos de venta, el último de los cuales lo abrieron en julio de 2015.

¡Se dispone de todas las claves del éxito!

«Empecé a trabajar a los 20 años como comercial del sector de la confitería. Ocho años después, monté una empresa mayorista que tuve durante diez años antes de cambiar radicalmente de orientación ya que creé una agencia matrimonial. Fue muy bien, tuve hasta 20 empleados y trabajaba gracias a la publicidad que insertaba en los periódicos gratuitos de toda Francia. Y entonces llegó Internet y no supimos subirnos al carro. Los diarios gratuitos, nuestro principal medio de comunicación, desaparecieron. Había que reinventarse otra vez.


Con mi hijo, que llevaba casi diez años trabajando conmigo, pensamos en las pizzas. Contactamos con diversas marcas, pero la idea de pagar royalties no me atraía. La marca «le Kiosque à Pizzas™» me encantó desde el principio. Me asocié a partes iguales con mi hijo Sébastien con dicho objetivo.


               Conocimos a los cuatro fundadores de la marca en el Salon de la Franchise. Rellené un expediente, hicimos una prueba en un primer quiosco en familia y encantó a todos. Además, me parecía que era el formato ideal para comenzar. En marzo de 2011 encontré una primera ubicación.  Abrimos el quiosco en octubre de 2011. Poco después, montamos un segundo quiosco en marzo de 2012 y un tercero en agosto del mismo año.


              Trabajamos los siete días de la semana. Es una nueva aventura en la que me embarco a los 50 años y me encanta. Tenemos previsto abrir un nuevo quiosco en Champigny-sur-Marne y tenemos pensadas otras ubicaciones. Sin embargo, soy prudente: 5-6 quioscos estaría bien, ya veremos.


              Aunque me gusta trabajar solo, es bueno tener un modelo. Sigo al pie de la letra las recomendaciones de la marca, ¡y funciona! Los fundadores son personas que conocen bien su oficio. Estoy convencido de que he acertado. Y, además, me encanta buscar nuevas oportunidades de negocio, encontrar nuevas ubicaciones, modestamente trato de aportar mi grano de arena a esta marca que me fascina.


 


No cabe duda de que es mucho trabajo, requiere mucha presencia, pero se puede dedicar toda la energía, ya que todo está pensado: el quiosco, las recetas… Una buena ubicación es la clave del éxito».


Philippe y Sébastien Levy (Cheroy)

Actualmente, Philippe y Sébastien son propietarios de 10 puntos de venta, el último de los cuales lo abrieron en julio de 2015.

Mis padres vieron a alguien desenvuelto

«Tras salir de la universidad con un título de comercio y marketing, enseguida me contrató una molinera industrial como viajante comercial de restauración en la región de Île de France. Fui ascendiendo en la empresa hasta que en 2007 me convertí en responsable de grandes cuentas de las marcas de restauración y de distribución en toda Francia. Y así fue como conocí a los fundadores de «le Kiosque à Pizzas».


El trabajo era interesante, pero yo bastante tenía ya con recorrerme a diario Francia de punta a punta, de estar fuera a veces 10 días seguidos, incluido el fin de semana. En 2010, me replanteé mi situación. Ser mi propio jefe es una idea que siempre me había rondado por la cabeza. Como proveedor de la mezcla de harina de le Kiosque à Pizzas, ocupaba una posición privilegiada para comprobar que la demanda aumentaba un 25-27 % cada año. Y entonces me dije: ¿y por qué no yo? Lo comenté con mi mujer, que por entonces estaba embarazada, y que me animó a dar el paso. Es algo que decidimos juntos. Conocí a Marc y Murielle Heullant, hablé con varios afiliados para ver si era tan idílico como lo pintaban. De 15 quioscos visitados, no recibí ni una opinión negativa. Excepto por lo que respecta a la contratación de personal, pero eso es parecido en todos los ámbitos.


Encontré mi primera ubicación a 30 minutos de mi casa, en el aparcamiento de un supermercado. Dimos el paso y abrimos nuestro quiosco el 21 de junio de 2012.


Puedo decir que estoy contento. Las cifras son muy positivas. Mi ciudad de implantación es una localidad de 6000 habitantes, muy turística, con muchas segundas residencias, donde la actividad comercial se concentra de marzo a octubre. Aproveché la temporada baja para instalar una gran terraza delante del quiosco con mesas y sombrillas personalizadas. Y ahora voy a realizar la campaña publicitaria que la marca ofrece para el lanzamiento.


Mi esposa ha conservado su trabajo, pero me ayuda a llevar las cuentas y me echa una mano de vez en cuando. Y tenemos previsto abrir otro quiosco dentro de 3 o 5 años. Incluso ahora que trabajo los siete días de la semana paso más tempo con mi familia y mis amigos. Todas las mañanas despierto a mi hija de 2 años, la preparo y la llevo a la guardería. Una empresa me ha ofrecido en varias ocasiones el tipo de puesto que tenía antes, pero eso ya quedó atrás, ¡mi vida ha cambiado! Se acabaron los viajes, el acatar órdenes… ahora soy dueño de mi tiempo ¡y eso no tiene precio!


Cuando anuncié a mis padres, a quienes agradezco enormemente que pagaran mis estudios superiores, que iba a abrir un Kiosque à Pizzas, enseguida vi que se preguntaban en qué me estaba embarcando. Sí, me vestiré de blanco, rojo y verde, haré pizzas… ¿y? Eso no tiene nada de ridículo. Acudieron el día de la apertura y les encantaron las pizzas de su hijo, pero sobre todo vieron a alguien desenvuelto».


Sébastien Zanella (Briare)

Desde entonces, Sébastien ya ha abierto su segundo punto de venta.

Desde entonces, Emmanuel ha abierto ya su cuarto punto de venta en Sainte Livrade (47) en enero de 2016

Lo que más me satisface es haber creado empleos



«Soy propietario y explotador de un Carrefour Market desde junio de 2011. En el municipio había un Kiosque à Pizzas, pero el afiliado carecía de instinto comercial y la ubicación no era idónea, así que cerró. Una de mis cajeras acudió a verme; estaba muy enfadada porque una amiga suya trabajaba en el quiosco y se había quedado en el paro.


Yo había descubierto el concepto dos años antes en el Salon de la Franchise y me encantaron tanto sus pizzas artesanales que realicé una formación sobre productos frescos. Contacté con el responsable regional de la marca ¡y al día siguiente recibí una respuesta positiva! Todo fue perfecto. Me ayudaron a preparar el expediente de préstamo y a solicitar la licencia de obras, me ocupé personalmente de los trabajos y, el día previsto, llegó el camión para instalar el quiosco. En cuanto a los resultados, son los esperados, y ya estoy en pleno proceso para abrir un segundo Kiosque à Pizzas.


Tan solo dedico dos horas diarias a la gestión y a la contabilidad del Kiosque à Pizzas. La amiga de mi cajera trabaja a jornada completa; es la responsable del quiosco y cuenta con la ayuda de otra persona que también estaba desempleada. Para mi segundo punto de venta contrataré a otras dos personas.


La que más me satisface de esta aventura es haber creado cuatro puestos de trabajo».


Emmanuel Lelièvre (Prayssac)

Desde entonces, Emmanuel ha abierto ya su cuarto punto de venta en Sainte Livrade (47) en enero de 2016

Lionel SANANES, asociado con Jérome RAGOT (Tignieu & Chassieu)

En el campo, se logra una mayor repercusión y los números son mejores



«He trabajado toda la vida en la banca, como encargado de negocios. Pero siempre quise emprender. Al principio, quería llevar a cabo un proyecto solo, pero después hablé con mi amigo Jérôme, que era estanquero. Estaba dispuesto a dar el salto y el único problema era que tenía que vender su negocio.


En los años 2010-2011, buscábamos en el sector de la alimentación, de la restauración, pensamos en montar un supermercado o una panadería, como La Mie Câline. Queríamos centrarnos en una necesidad primaria, poco sensible a las crisis. Pero Jérôme no quería una franquicia, a diferencia de mí. Yo creía que era mejor disponer de un marco de referencia al pasar de empleados a empresarios.


Fui al Salon de la Franchise en marzo de 2012 ¡y me impactó la imagen de un auténtico Kiosque à Pizzas en el stand! Y después, cuando leí 0 canon de entrada, 0 royalties, 0 canon publicitario, me dije: ¿dónde está la trampa? Conocí a Hervé Choquel, socio fundador de la marca. No intentó venderme ninguna moto. Los fundadores no son vendedores de humo que intentan colocarte cualquier cosa, y eso me gustó.


Volví del salón con tres proyectos: Kiosque à Pizzas, Mie Câline y una franquicia de ropa infantil. La elección del primer proyecto resultó muy fácil, ya que las otras exigían una inversión de 150 000 a 200 000 € de derechos de entrada y otro tanto para las obras… Contactamos con el responsable de nuestra región y todo fue muy rápido. Encontramos una ubicación disponible en el aparcamiento de de un túnel de lavado en una zona que ya conocía.


Realizamos una formación de cuatro meses antes de abrir, lo cual es un gran punto a favor. Y Jérôme logró vender su negocio tres semanas antes de la apertura del primer quiosco, en marzo de 2013. Para mí, que había renunciado a un buen sueldo, a ventajas laborales y a diez semanas de vacaciones, al principio supuso un gran cambio. Pero todo fue perfecto. Ya teníamos en mente abrir varios quioscos si iba bien y se nos presentó la oportunidad de quedarnos con la ubicación de un afiliado que se retractó, más cerca de mi casa. Allí, estamos en la primera corona de la ciudad de Lyon; los 4 primeros meses son alentadores para una apertura en una coyuntura complicada y un entorno con mucha competencia, aunque debo confesar que nosotros esperábamos un arranque más sostenido. El quiosco se encuentra en el aparcamiento de un Intermarché en la confluencia de dos grandes localidades con un alto poder adquisitivo, pero subestimamos a la competencia. De hecho, cuanto más cerca está uno de las concentraciones urbanas, menos existe. En el campo, como en Tignieu, se logra una mayor repercusión y los números son mejores. Pero estoy seguro de que en Chassieu la calidad acabará triunfando con el tiempo.


En resumen, tenemos una empresa que da beneficios y estamos encantados de haber dado el salto. No cabe duda de que es mucho trabajo, los siete días de la semana, hacemos negocio cuando los demás no trabajan… Pero tenemos el objetivo de abrir un tercer quiosco, e incluso un cuarto, para disponer de tiempo y dedicarnos a buscar negocio y a gestionar.


Si tuviera que dar un consejo a un futuro afiliado, sería el de concentrarse en la calidad durante los dos o tres primeros meses, sin caer en el pánico ni no se alcanzan los números esperados.


 


Entre un camión, sin formación, y un Kiosque à Pizzas, no hay color. Y, además, un proveedor que cada semana te entrega una gran variedad de productos… ¡es maravilloso!»

Lionel SANANES, asociado con Jérome RAGOT (Tignieu & Chassieu)

Stéphanie LEGENT : Longueil Annel ( 60 )

Yo provengo de la franquicia y puedo asegurar que esta marca es muy fiable



«En realidad, fue mi marido el que abrió este Kiosque à Pizzas en octubre de 2011. Yo debía ayudarle a media jornada ya que, por aquel entonces, tenía la franquicia de un instituto de belleza en Saint-Quentin. Anteriormente, era responsable regional de una franquicia de ropa.


Deseoso de cambiar de sector, mi marido había encontrado la marca en Internet. Recorrimos toda la región en busca de afiliados y todos estaban encantados con el concepto. La ubicación que le proponían era ideal, en el aparcamiento de un Carrefour Market y de un Eléphant Bleu, y sin competencia directa.


Pero mi marido no acababa de verlo claro. El trabajo comercial, ser autónomo, inventar cada día, eso no era lo suyo, ¡pero a mí eso me encanta! Entonces, hace un año y medio, prefirió retomar su antiguo empleo y yo asumí el desafío de sacar adelante el negocio. Como el instituto de belleza no funcionaba, lo cerré para consagrarme por completo al Kiosque à Pizzas. ¡Había mucho trabajo! Al personal le faltaba motivación, los clientes no estaban contentos… Y, además, era mi primera experiencia en el sector de la restauración.


Actualmente, estoy plenamente satisfecha de haber retomado el negocio. Tengo dos buenos empleados, uno que trabaja 35 horas y el otro, 20, y yo paso todos los días, pero no dedico muchas horas; mi prioridad es disfrutar de mi hija. Es una elección de calidad de vida y, pese a todo, es rentable. Yo provengo del mundo de la franquicia y puedo asegurar que esta marca es muy fiable. Y además, la calidad de los productos y la masa recién hecha encantan a los clientes. La gran diferencia también radica en que los fundadores de la marca tienen las manos en la masa a diario. Cuando les llamo, saben de lo que hablo. Y eso supone una aportación incalculable.


Asimismo, fui al Salon de la Franchise en 2014. Recorrí todos los stands y nada me atrajo, salvo el Kiosque à Pizzas. Si tuviera que empezar de nuevo, volvería a apostar por este concepto. ¡Sin duda!»

Stéphanie LEGENT : Longueil Annel ( 60 )